Desafíos de la Paz en un Mundo sin Reglas: Una mirada desde el Derecho Humano
En una reciente emisión del programa “Aires Constitucionales”, emitido por Canal Metro y bajo el auspicio de la Asociación Argentina de Justicia Constitucional (AAJC), el Dr. Alejandro Nató participó en una entrevista profunda sobre la situación de la conflictividad global y las posibilidades reales de aspirar a una paz duradera.
Frente a la escalada de violencia en diversas regiones del mundo, Nató planteó una visión crítica pero esperanzadora sobre el rol que nos toca desempeñar como ciudadanos y como parte de instituciones comprometidas con los derechos humanos.

El desmoronamiento del orden internacional
Durante la entrevista, Alejandro Nató señaló que el sistema de convivencia estructurado tras la Segunda Guerra Mundial a través de las Naciones Unidas se encuentra en un proceso de desvirtuación. La lógica de intereses estratégicos y geopolíticos ha desplazado al derecho humanitario, permitiendo que la fuerza se imponga sobre las normas.
“El veto en el Consejo de Seguridad le pone límite al derecho y abre el camino de la política de intereses”, afirmó Nató, destacando cómo las grandes potencias a menudo se ven involucradas en escenarios bélicos que ignoran los estándares mínimos de convivencia.
De la ley del más fuerte a la humanización del conflicto
Uno de los puntos más sensibles de la charla fue la violación sistemática del Derecho Internacional Humanitario. Nató recordó que el derecho existe para poner límites a la crueldad, incluso en la guerra (Convenio de Ginebra de 1949), pero lamentó que hoy se bombardeen hospitales y colegios, traspasando todas las líneas éticas.
Sin embargo, el especialista enfatizó que no debemos caer en el fatalismo. Frente a regímenes teocráticos o democracias vaciadas de contenido, la respuesta reside en un cambio de narrativa y de acción desde lo cotidiano.

Construir desde la “Baldosa” para transformar el “Patio”
Para Alejandro Nató, la reconstrucción de la paz social no vendrá únicamente de las altas esferas del poder, sino de un movimiento que nazca de abajo hacia arriba:
- Desarmar los corazones: Volver a la cultura del buen trato y la búsqueda de bienes comunes.
- Participación Ciudadana: Exigir mayor rigurosidad a las autoridades, ser firmes frente a la corrupción y demandar un periodismo de calidad que preserve el pensamiento crítico.
- Articulación de Redes: Pasar de mirar solo nuestra “baldosa” (el interés individual) a mirar el “patio” (lo colectivo), articulando relaciones que generen incidencia real en las decisiones de los Estados.
El valor de la causa colectiva en Argentina
Nató también destacó el trabajo de múltiples organizaciones en Argentina que, a pesar de las dificultades económicas y el repliegue social, siguen bregando por el ambiente, el género y los derechos de las minorías.
“Hay mucha gente que pone lo mejor que tiene, incluso el tiempo que no tiene, a disposición de la causa colectiva. Entregar la vida a una causa común hace que vivir valga la pena”, concluyó en un cierre emotivo junto a la conductora Claudia Marinelli.
